En la clase de 4 años de Educación Infantil hemos creado un rincón de la tranquilidad, diseñado para trabajar la respiración y fomentar la calma entre nuestros alumnos. En este espacio, hemos colocado un molino de viento y otros elementos que permiten a los niños practicar la respiración de manera relajada, favoreciendo así la sensación de paz y serenidad.
Después de presentar este rincón, cada uno ha creado su “botella de la tranquilidad”. Para ello, hemos utilizado gel para el cabello, agua, purpurina y diferentes materiales. El proceso de hacer la botella les ha permitido involucrarse de forma activa y creativa en la creación de este recurso visual utilizado en mindfulness.
La idea de la botella de la tranquilidad es que, al agitarla, los niños observan cómo los elementos dentro de ella (como purpurina o pequeñas partículas) se mueven de manera caótica, y luego, a medida que la botella se va calmando, aprenden a identificar ese proceso como una analogía de cómo pueden tranquilizarse ellos mismos. Es una herramienta visual que les ayuda a practicar la regulación emocional y la atención plena (mindfulness), permitiéndoles aprender a calmarse y a estar presentes en el momento, observando sus pensamientos y emociones sin dejarse llevar por ellos.
Mediante estas técnicas de mindfulness, adquieren herramientas que les permitirán encontrar serenidad en su vida diaria, con el objetivo de ayudar a los niños a sumergirse en sentimientos positivos y a gestionar sus emociones de una manera adecuada.




