En el aula de HH1 hemos pasado una mañana muy especial jugando con el chocolate. A veces, los materiales más sencillos son los que más juego dan a los niños y niñas para divertirse y probar cosas nuevas, y hoy el chocolate ha sido, sin duda, el gran protagonista. No hemos necesitado pinturas tradicionales; el color, el olor y la textura del chocolate han sido suficientes para despertar la creatividad.
Hemos utilizado pinceles a ratos, y las manos en otros, pero lo más importante ha sido disfrutar del proceso. Los niños y niñas han tenido total libertad para tocar el material, dibujar sobre el papel o, simplemente, ver cómo se quedaban sus dedos empapados de chocolate. Con este tipo de actividades, aprenden a controlar sus movimientos y ganan confianza ante nuevos materiales, sin límites ni reglas estrictas.
Las risas y las caras de sorpresa han sido las notas dominantes de la sesión. Al fin y al cabo, el juego es el lenguaje de la infancia, y con la oportunidad que ofrece el chocolate para jugar, hemos trabajado la creatividad y la convivencia de una forma muy dulce.




