La semana pasada, un grupo de alumnos de 4º de ESO viajó a Maassluis, Países Bajos, en una movilidad KA121. Como centro Acreditado Erasmus+, esta estancia forma parte de un plan estratégico centrado en el desarrollo de competencias clave. Estos días hemos aprendido que nuestras decisiones individuales importan más de lo que pensamos.
Bajo el lema “The Power of Small Choices” (El poder de las pequeñas decisiones), el proyecto nos ha permitido entender que la sostenibilidad va más allá de un gesto ecológico: es una cuestión de ética social que empieza en nuestras elecciones cotidianas y llega hasta las decisiones a gran escala que moldean el mundo. Aprender esto sobre el terreno, trabajando codo con codo con jóvenes de ambos países, nos ha permitido reflexionar sobre la historia en lugares como la Casa de Ana Frank o el Museo de Migración FENIX para proyectar un compromiso ético compartido hacia el futuro.
Pero, más allá del aprendizaje académico, participar en un proyecto así es una experiencia personal inolvidable. Salir de casa, convivir con familias holandesas y romper la barrera del idioma nos ha ayudado a ganar confianza y a descubrir que, a pesar de las distancias, compartimos las mismas ganas de mejorar el mundo. Son esos vínculos personales, las risas y los momentos de convivencia los que de verdad hacen que Europa se sienta un poco más pequeña y cercana.
Este viaje da continuidad a un año de muchísima actividad internacional en el cole. Tras la formación de varios profesores en Finlandia y Dinamarca (job-shadowing), ahora el alumnado ha tomado el mando de este aprendizaje compartido. Pero esto no acaba aquí: en mayo nos toca ser anfitriones. Ya estamos preparando con mucha ilusión la llegada de los y las compañeros/as de Maassluis para realizar juntos/as la fase final de este proyecto internacional.







